Actualmente, se desconoce hasta que punto la vida intrauterina es importante para el resto de su existencia. Cerca de dos seres humanos de cada diez empieza el viaje de su vida en el vientre de su madre acompañado por un gemelo. (dos de cada diez embriones más o menos tiene un gemelo. La mayoría de las veces éste desaparece durante el embarazo.)
Numerosos embarazos fisiológicos son inicialmente gemelares y se ven espontáneamente interrumpidos de forma precoz en los primeros días o en las primeras semanas, sin estar ni siquiera diagnosticados.
Sin hablar de las fecundaciones in vitro. Según los trabajos científicos del genetista americano Charles Boklage, por lo menos 20 % de la población sufre de lo que llamamos el síndrome del gemelo fantasma.
Tenemos también al Dr Leonardo Gucciardo y el Dr Sartenaer que han echo un trabajo fabuloso en este dominio.
LAS CONSECUENCIAS PARA MILES DE PERSONAS SON:
Sentimiento de no estar completo
Culpabilidad muy grande Dificultad para establecer relaciones
Miedo a morir
Miedo a no llegar hacer las cosas por uno mismo
Sentimiento profundo de nostalgia
El embrión sigue desarrollándose solo, con todas las consecuencias psico-emocionales que conlleva para el superviviente de este duelo no hecho, al ni siquiera poder ser reconocido.
En el primer instante de la concepción, nuestras percepciones se inscriben en nuestras células.
Grabamos lo que ocurre en nuestro entorno.
Podemos percibir la relación entre nuestros padres y los sentimientos de nuestra madre mientras crecemos en su vientre.
Podemos sentir íntimamente a nuestro gemelo o nuestra gemela. Oímos su corazón latir. Un día, no obstante, en la mayoría de los casos, el otro deja de crecer.
Es un shock.
Después del nacimiento, olvidamos.
Pero... ¿estos sentimientos habrán desaparecido sin dejar huellas?
El gemelo superviviente experimenta un shock enorme del que además ya no es consciente más tarde.
Un gran vacío subsiste entonces en él y el impacto afecta a toda su vida. Una profunda melancolía, un sentimiento de soledad y de culpabilidad inexplicables pueden ser las consecuencias de este duelo precoz.
Memorias Prenatales | Calle Roger de Lluria 29 - Pral 2, Barcelona Te +34 685 017 068
Calle Maximo Aguirre 16 Principal Izquierda, Bilbao